El amor y la pasión por los mapas antiguos y el deseo de revivir el sabor de las antiguas bodegas renacentistas florentinas, nos han llevado a emprender un delicado y difícil trabajo de búsqueda y catalogación que desemboca, naturalmente, en la reproducción de antiguos mapas, portulanos y cartografía en general.
No casualmente citamos la Toscana y más precisamente Florencia, en cuanto cuna en edad renacentista de la cultura y de las artes no sólo para Italia sino para Europa entera.
El trabajo importante desarrollado por los cartógrafos de aquella época con instrumentos de impresión y de pintura hoy en desuso, a causa del elevado costo de utilizo y sobre todo por la desaparición de artesanos en grado de llevar a cabo Un trabajo perfecto, nos han estimulado a revivir en el 2005 un precioso pasado rico de gloria y satisfacciones. Así de esta experiencia milenaria, nuestros artesanos han logrado llegar al conocimiento y a las técnicas, para hacer revivir con absoluta fidelidad los mapas que hoy producimos.
Así como en aquella época Florencia es todavía hoy la patria de este mundo olvidado.
He aquí finalmente una producción totalmente y rigurosamente manual, llevada a cabo con las tradicionales técnicas, los mismos instrumentos y materiales del pasado. La impresión e incisión con prensa manual, el uso de papel de algodón puro y el montaje en la tela, la utilización de sustancias vegetales para la coloración y la pintura con acuarela a mano hacen de cada mapa un exclusivo "pieza única". En un mundo dominado por la grande, anónima producción de serie, encontrar todavía un producto de alta artesanía, de excelente cualidad en los materiales, de apreciable fabricación y resultado de estudios e investigaciones bibliográficas, es siempre un encuentro agradable y tranquilizante.